Acompañar la neurodivergencia desde el amor: una perspectiva humana y emocional
- Bertha Upegui Galofre

- 20 mar
- 5 Min. de lectura
Por Bertha Upegui Galofre – Psicóloga terapeuta | Cofundadora Hispanic Canadian Dufferin Peel Corp | Colaboradora Mentaliza, Casta Latina Network
Acompañar a un hijo neurodivergente significa aprender a sostener antes de corregir, a validar antes de explicar. En este artículo, la psicóloga Bertha Upegui Galofre (madre y terapeuta) comparte una guía emocional para familias latinas que navegan por la neurodivergencia sin manuales.
Cuando hablamos de neurodivergencia, muchas familias atraviesan no solo un proceso de ajuste y comprensión, sino también un proceso emocional silencioso que pocas veces se nombra, y para el que nadie los prepara.
Es escuchar palabras nuevas, diagnósticos, recomendaciones y opiniones externas, y sentir que todo pesa más de lo que imaginabas. Es amar profundamente a un hijo y, al mismo tiempo, no saber si lo estás haciendo bien.
Desde la psicología solemos explicar conceptos, conductas y estrategias. Pero hoy quiero escribir desde un lugar más humano, más cercano y más real, a partir de mi experiencia como madre, psicóloga y terapeuta. Porque acompañar la neurodivergencia no solo implica aprender técnicas, sino también aprender a mirar de otra manera, a sentir distinto y, muchas veces, a desaprender.
Más allá del diagnóstico: qué significa realmente la neurodivergencia
Hablar de neurodivergencia no se reduce a etiquetas clínicas. Es reconocer que existen distintas formas de procesar el mundo, de sentir, de pensar y de relacionarse. Algunos cerebros necesitan más tiempo. Otros, más silencio. Otros, más movimiento o más estructura.
El problema surge cuando forzamos que esa diferencia encaje en un molde que no fue diseñado para ella. Ahí empieza gran parte del desgaste emocional, tanto en los niños y jóvenes neurodivergentes como en sus familias.
Con frecuencia veo padres que llegan con culpa, miedo al futuro, cansancio y frustración por no tener respuestas claras. Y casi siempre aparece la misma pregunta:
“¿Qué estoy haciendo mal?”
La respuesta suele ser incómoda, pero también liberadora: no lo estás haciendo mal. Estás haciendo lo mejor que puedes con lo que sabes hoy.
Acompañar no es corregir, es sostener

Uno de los errores más comunes, y también más humanos, es creer que acompañar implica corregir todo el tiempo: conductas, emociones y reacciones, incluso cuando sabemos que no hay mala intención. En la neurodivergencia, gran parte de lo que vemos es un sistema nervioso sobrecargado.
Cuando un niño se cubre los oídos, no es exageración.
Cuando evita el contacto visual, no es desinterés.
Cuando explota emocionalmente, no es manipulación.
Es su forma de decir: “Esto es demasiado para mí”.
Un niño no aprende a regularse solo porque se le diga “cálmate” o “quédate quieto”. Aprende cuando un adulto regula con él. Cuando alguien baja el tono, ofrece presencia, valida lo que siente y se queda, incluso cuando es incómodo para ambos.
Acompañar es precisamente eso: sostener sin apurar el proceso. No apagar la emoción, sino atravesarla juntos.
¿Qué necesitamos? Padres reales, no padres perfectos
Existe una enorme presión sobre los padres de niños neurodivergentes. Una exigencia silenciosa de tener que informarse más, hacer más, estar más, aguantar más. Y en ese esfuerzo constante por querer “hacerlo bien”, muchos terminan agotados y desconectados de sí mismos.
Y es importante decirlo claro: estar cansado, dudar o sentirse frustrado no te hace un mal padre. Te hace humano.
Cuidar a un hijo neurodivergente requiere energía emocional, paciencia y flexibilidad. Y nada de eso es infinito.
Por eso, el autocuidado es fundamental, aunque a veces suene egoísta. Descansar, pedir ayuda y poner límites también es parte del cuidado.
Una de las herramientas más poderosas y menos utilizadas es la validación emocional. Validar no es estar de acuerdo con todo; es reconocer lo que el otro siente. Algunas frases que puedes poner en práctica con el menor son:
“Veo que esto te está costando”.
“Entiendo que te sientas así”.
“Estoy aquí contigo”.
No refuerzan conductas negativas; refuerzan la seguridad emocional. Un niño que se siente comprendido tiene más recursos para aprender, regularse y confiar.
Muchas veces queremos intervenir rápido, corregir o solucionar de inmediato. Sin embargo, el sistema nervioso no aprende cuando está en estado de amenaza. Primero la calma, luego el aprendizaje.
Para las personas neurodivergentes: no hay nada malo en ti

Si eres una persona neurodivergente leyendo este texto, hay algo importante que necesitas escuchar: no hay nada malo en ti. No estás roto, no eres un problema, y no eres “demasiado”.
Vivir en un mundo que no siempre entiende tu forma de sentir puede ser agotador, y aun así sigues adelante.
Tienes derecho a poner límites, a pedir pausas y claridad, y a no forzarte a encajar.
La terapia, el acompañamiento psicológico y los espacios seguros no deberían buscar cambiar quién eres, sino ayudarte a vivir con mayor bienestar.
Parte del proceso también implica educar al entorno. No todos van a entender. No todos van a ser empáticos. Y eso también duele. Pero cada límite puesto, cada explicación dada desde el respeto, abre el camino para que otros niños y familias no tengan que justificarse tanto.
La neurodivergencia no se acompaña solo en casa; también en la escuela, en la familia extensa y en la sociedad.
Este no es un camino lineal. Hay días de avances y días de retrocesos; días de calma y días de caos. Y todo eso también forma parte del proceso.
No necesitas hacerlo perfecto. Necesitas estar presente y mirar con más amor que con miedo. Recuerda que la diferencia no es una amenaza, sino una oportunidad de aprender otra forma de vincularnos.
Si hoy te sientes cansado o confundido, respira. El solo hecho de buscar comprender ya habla de un profundo compromiso emocional. A veces, acompañar es simplemente no soltar la mano, incluso cuando no sabemos exactamente hacia dónde vamos. Y eso, aunque no siempre se note, es más que suficiente.

Bertha Upegui Galofre es psicóloga terapeuta colombiana con más de 16 años de experiencia en el acompañamiento a niños, adolescentes y familias. Ha llevado contenido de bienestar emocional a la comunidad a través de radio, televisión y prensa escrita.
En Canadá, es cofundadora de Hispanic Canadian Dufferin Peel Corp, en Orangeville, Ontario, donde crea espacios de apoyo y fortalecimiento para la comunidad hispana. Colabora con el grupo Mentaliza de Casta Latina Network.
En Colombia, es cofundadora de la Fundación Proyecto Bambú, una organización que acompaña a mujeres emprendedoras mediante orientación psicológica, organizacional y financiera.
Preguntas Frecuentes sobre Neurodivergencia
¿Qué es la neurodivergencia?
La neurodivergencia describe formas de procesar el mundo que se apartan de lo que se considera "típico", incluyendo condiciones como el TDAH, el autismo y la dislexia, entre otras. No es una enfermedad, es una forma diferente de pensar, sentir y relacionarse.
¿Cómo sé si mi hij@ puede ser neurodivergente?
Señales como la sensibilidad sensorial intensa, la dificultad para regular las emociones, las formas de aprendizaje distintas o las diferencias en la interacción social pueden ser indicadores. Siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud mental para una evaluación adecuada.
¿Cómo puedo apoyar a mi hijo neurodivergente en casa?
La validación emocional, la calma del adulto como modelo de regulación, y los entornos predecibles y seguros son tres de las herramientas más efectivas. Primero calma, luego aprendizaje.
¿Dónde pueden las familias latinas con hijos neurodivergentes encontrar apoyo en Canadá?
Mentaliza es el proyecto y espacio de salud mental y bienestar emocional de Casta Latina Network, una organización sin ánimo de lucro en Canadá dedicada a empoderar, educar y proyectar a la comunidad latina. Si navegas la neurodivergencia como padre, madre o cuidador, aquí encuentras comunidad, recursos y acompañamiento en tu idioma.
¿Tienes preguntas sobre neurodivergencia o quieres compartir tu experiencia? Déjalas en los comentarios, aquí hay comunidad que te lee.

Excelente artículo!